Feeling Air es un proveedor de servicios de aviación privada de primer nivel. Aunque su servicio y su flota estaban a la vanguardia, la experiencia digital no transmitía esa misma calidad. Mi rol fue diseñar la interfaz y la experiencia del sitio web para elevar la propuesta digital de la marca.
La baja tasa de conversión era el principal problema. Descubrimos que el sitio no transmitía la seguridad necesaria para iniciar una reserva y que, además, la información sobre los vuelos privados resultaba confusa para los usuarios.
Necesitábamos que el nuevo sitio comunicara de forma simple y facilitara el proceso de reserva, sin perder la sensación de exclusividad. Los estilos visuales jugaron un rol clave para lograr ese equilibrio.